Nicaragua, Mateare, 07/03/2013 - “¡Mi mamita, mató a mi mamita, ayúdennos!”, fue la alarma que dieron dos niños de 9 y de 11 años, quienes fueron los primeros testigos que vieron a su madre tirada en el suelo, boca abajo y en medio de un charco de sangre, tras haber sido asesinada por su excompañero de vida.