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Pencas, de Ana Gallardo: la denuncia en el arte feminista

La artista argentina presenta una obra singular en Madrid, basada en una experiencia cuyos obstáculos para su realización se convirtieron en el tema de su exposición: una visita a un geriátrico de prostitutas retiradas en la ciudad de México. Precariedad, violencia institucional, invisibilidad de mujeres estigmatizadas transformadas en un acto de catarsis y de denuncia política

Irene Ballester – Feminicidio.net – 24/09/2014

España, Madrid - Hasta el 27 de septiembre, la Galeria Oliva Arauna albergará la obra Pencas, de la argentina Ana Gallardo (Rosario, 1958) quien en 2011 viajó a la Ciudad de México con una beca, a realizar una obra en Xochiquetzal, un geriátrico para mujeres de la tercera edad que habían sido prostitutas en las calles de la capital mexicana y que hasta ese momento se encontraban en situación de total exclusión y desamparo. Entrar al geriátrico no fue tarea fácil para la artista pues la directora del mismo tardó en recibirla y una vez dentro le dijo que sí, que “perfecto” que hiciera el proyecto con las mujeres de Xochiquetzal, pero antes tenía que prestar al centro un servicio social de 90 días. La artista aceptó y tras ello se vio inmersa en una situación complicada en la que de primera mano pudo constatar en qué estado viven muchas de estas mujeres. Frente a un interesante  y necesario proyecto auspiciado en su momento por Marta Lamas y Elena Poniatowska y subvencionado por diferentes organizaciones, Ana Gallardo pudo vislumbrar y denunciar la otra cara de la moneda: tras tener que atender durante numerosos días a Estela, una mujer que había sufrido varias embolias y cuyas secuelas la convertían en una persona totalmente dependiente, constató cómo se vulneraban sus derechos humanos.

 

 

La exposición se divide en tres partes. En la primera, hay un video donde podemos escuchar la entrevista que, en una de las calles del centro histórico, Ana Gallardo le realiza a Carmen Muñoz, la primera fundadora del geriátrico, una prostituta expulsada de la casa por la directora actual, acusada de malversación de fondos y de falta de preparación universitaria: “Para este oficio no se necesita un título, sino la experiencia y la sensibilidad (…) somos mujeres de la calle, no podemos estar encerradas (…). Somos conflictivas por naturaleza”. En la segunda sala aparecen dos grandes dibujos al carboncillo de mujeres que cubren su rostro, posiblemente también prostitutas, mientras que en la tercera sala se expone una especie de mural-grafitti sobre una pared blanca en la que se lee una denuncia narrada desde el fluir de la conciencia, a manera de monólogo interior, cuyo texto fue escrito por la artista. Gallardo muestra la rabia e impotencia de esa experiencia y comparte su acto de catarsis. El texto en mayúscula dice así:

 

"QUERÍA TRABAJAR EN EL GERIATRICO DE LAS MUJERES PROSTITUTAS TODAS VIEJAS MUY VIEJAS Y CALLEJERAS HABLE CON LA DIRECTORA QUERIA HACER UNA OBRA CON ELLAS ME DIJO QUE SI Y PARA ALLA ME FUI Y LA DIRECTORA NO ME RECIBIO CUANDO LLEGUE LA ESPERE MUCHOS DIAS HIJA DE PUTA ME HACIA IR A UN HORARIO Y ME DEJABA PLANTADA LLEGABA TARDE SE OCUPABA DE OTRAS COSAS TURRA DE MIERDA LA ESPERE TANTO! CUANDO POR FIN ME RECIBIO ESTELA UNA VIEJA PROSTITUTA MUY ENFERMA QUE HIJA DE PUTA COMO PUDO HACERME ESTO! ME LLEVO AL CUARTO DE LA VIEJA QUE ESTABA AHI TIRADA EN UN MONTON DE JERGONES MOJADOS ESTABA SUCIA E INMOVIL NO PODIA HACER NADA SOLA SOLO GEMIR ALGO PARECIDO A UN LLANTO GIME TODO EL DIA QUE GIME QUE GIME LLENA DE FURIA LAS OTRAS VIEJAS LA PEGABAN MUCHO NO PODIA MOVERSE SOLA NADA HACIA SOLA NO PODIA TRAGAR Y LE TENGO QUE DAR DE COMER LA COMIDA QUE NO TRAGA Y QUE SE LE ESCAPA POR LOS AGUJEROS DE LOS DIENTES DE UNA BOCA INUTIL LA PRIMERA VEZ CASI VOMITO LA PUTA MADRE ES UNA CONCHUDA COMO PUDO HACERME ESTO NO SE QUE HACER LE DIGO QUE YO SE HACER OTRAS COSAS CREO QUE NO SOY CAPAZ DE CUIDAR A ESTA MUJER NO PUEDO ME VOY PIENSO QUE A QUE FUI ME DA MUCHA CULPA ME DA MUCHA PENA VOMITO TRES VECES Y ME CAIGO EN LA CALLE ESTOY ATERRADA PERO DECIDO REGRESAR Y LA PASEO Y LE DOY DE COMER TIENE UN SILLA DE RUEDAS CON UNOS CLAVOS BAJO LA AXILA LOS SACO LA LAVO LA BAÑO SIEMPRE ESTA LLENA DE MOSCAR QUE NACEN DE SU PROPIA MIERDA"

 

 

Xochiquetzales el nombre de la diosa del amor, de las flores, de las artes y del placer amoroso. Estas mujeres lo fueron en su momento, pero cuando su cuerpo era fértil y nacarado, sinónimo de placer para los otros. Ahora, mendigas en las calles de la ciudad de México, encuentran este refugio en el que al menos, esperan ser tratadas como seres humanos. Algunas de ellas, dependientes y enclaustradas, como Estela, son privadas de sus necesidades más básicas. De contenedoras de fiebres uterinas a exhibidoras de erotismo y placer, los cuerpos de las mujeres entrados en años son denostados y mucho más los de las prostitutas, estigmatizadas socialmente. Lo que es síntoma de experiencia y sabiduría en los hombres, la arruga y las canas, no lo es para las mujeres; la dictadura patriarcal las sitúa en los márgenes. La precariedad de estas vidas, consideradas un “mal necesario” para sostener la dominación de la sexualidad patriarcal, es invisible. El trabajo de Ana Gallardo golpea de alguna manera nuestras conciencias, mostrándonos tabúes inhóspitos que lamentablemente forman parte de la cotidianeidad.

 

 

 Pencas, de Ana Gallardo (hasta el 27 de septiembre), Galeria Oliva Arauna, Barquillo 19, Madrid.

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