Suscribirse a Sindicar
'Mi pena es morirme sin poder enterrar a mi padre'

Timoteo Mendieta yace bajo tierra en una fosa común en la que se lee 'muerto por la libertad y la democracia'. Por la memoria, justicia y reparación del fusilamiento del miembro de UGT luchan Ascensión Mendieta y Chon Vargas, hija y nieta de Timoteo. El caso es una de las más de 270 denuncias de la Querella Argentina contra los crímenes del franquismo

Ascensión Mendieta rodeada de sus hermanos y su madre María Ibarra

Ana Viqueira - Feminicidio.net - 14/09/2014

España, Galicia - El rey Juan Carlos abdica poco después de que el 25 de mayo las elecciones -en el marco europeo- empezaran a sepultar al bipartidismo en España. Por esos días, la jueza María Servini de Cubría -que encabeza la Querella Argentina contra el franquismo- tomaba declaraciones a querellantes en España ante la indiferencia de los grandes medios de comunicación, reacios a colocar en primera plana cualquier noticia vinculada a la memoria histórica. Tanto Chon Vargas como su madre Ascensión Mendieta se querellan por Timoteo Mendienta -abuelo y padre respectivamente-, las dos mujeres acudieron a la Audiencia Nacional en Madrid, para ver a la jueza Servini y apoyar la causa.

 

“CASI NOS DETIENEN CUANDO FUIMOS A VER A LA JUEZA SERVINI”

“El día que la jueza Servini se reunió con el juez Fernando Andreu en la Audiencia Nacional casi acabamos en los calabozos”, afirma Chon Vargas, hija de Ascensión Mendieta. Las dos se querellan por el fusilamiento de Timoteo Mendieta –abuelo y padre, respectivamente- y por ello hay una petición de exhumación en el Juzgado de Instrucción número 1 de Guadalajara y, en la Audiencia Nacional, un exhorto por la prueba de ADN.

 

Ascensión Mendieta y su hija Chon Vargas estaban en la Audiencia Nacional como muchos otros querellantes y decidieronn ir a ver a Pablo Ruz, el juez que se encarga del proceso judicial relativo al ADN de Ascensión Mendieta y Timoteo M. “Pero Ruz no estaba así que quisimos bajar junto la jueza y la policía no nos dejó pasar. Nosotras somos querellantes, insistimos, pero no nos dejaron pasar. ¡Qué vergüenza!”. Pese eso, continúa relatando Chon, después consiguieron verla. La primera vez que se encontraron con la magistrada fue en Buenos Aires -dónde Chon pudo relatar el asesinato de su padre y el entierro en una fosa común-. En esta segunda ocasión, vestida de blanco, y ya sin policía interponiéndose en el camino, Chon Mendieta pudo ver a la jueza a las puertas de la Audiencia Nacional. ”Como ya habíamos estado con ella en Buenos Aires, su reacción fue muy cariñosa”, cuenta.

 

 feminicidio.net ascensión mendieta - ana viqueira

Chon Vargas y Ascensión Mendieta, hija y madre

 

Timoteo Mendieta fue fusilado el 16 de noviembre de 1939 sin previo aviso a su familia que no pudo acudir a despedirlo. En estos años, tampoco han podido celebrarle un funeral ya que permanece enterrado en una fosa común en el cementerio de Guadalajara.

 

“MATARON A MI PADRE SIN QUE NOSOTRAS SUPIÉSEMOS NADA”

Ya se había terminado la guerra cuando se llevaron a Timoteo Mendieta Alcalá a la cárcel de Sacedón, en su pueblo natal, y, posteriormente, lo trasladaron a Guadalajara. “Desde el momento en que se lo llevan, no lo volvimos a ver nunca más. Una hermana de mi madre le escribió un telegrama para que bajase a Guadalajara de urgencia, que lo iban a matar, pero no llegó a tiempo”. El 16 de noviembre de 1939 fue fusilado. “Quedó mi madre viuda y nosotros, siete hijos... Dormíamos todos en una habitación, ¡fíjate! Mi madre ha luchado tanto para sacarnos adelante... ”.

 

Ascensión Mendieta no está sola en la lucha contra la impunidad del fusilamiento de su padre, Chon Vargas, su hija y nieta de Timoteo, es uno de sus principales apoyos. “Que hayan fusilado a mi abuelo ha pasado a la  memoria de las nietas y pasará a las hijas de mi hermana”, asegura Chon.

 

- ¿Cómo empiezas en la querella?

- Mi madre me lo pidió hace, más o menos, 10 años. Comencé a contactar con las personas que estaban abriendo las fosas con la intención de poder recuperar el cuerpo de mi abuelo que está en la fosa común en Guadalajara. En aquel momento, había que llegar a un acuerdo entre los que vivían y uno de mis hermanos se opuso. Acudo a actos de reivindicación de la memoria histórica y me intereso por la recién nacida, Querella Argentina por lo que me redireccionan a Ana Messuti y así mis cuatro hermanos y yo nos querellamos por mi abuelo. También comienzo a indagar y me querello junto otras mujeres contra las vejaciones sufridas en el Preventorio Infantil de Guadarrama.

 

- En la Querella Argentina la mayoría sois mujeres, ¿qué papel juega la mujer en la lucha contra la represión y el olvido?

- Muchas han perdido a sus maridos tiempo atrás y esta querella es la oportunidad de hacer justicia y patentar la memoria. Hay más mujeres vivas. Yo soy peleona y también lo es mi hermano, y no soy consciente de que las mujeres denunciemos más o menos, aunque es cierto que ellas sí se querellan por ellas mismas y por sus hijos, maridos, tíos, abuelos...

 

- Y un amplio grupo lo formáis las nietas. ¿Cómo se ve la lucha desde tu generación?

- Soy nieta y me conmociono, entonces ¡imagina mi madre! Lo más importante es sentir la justicia.

Ascensión Mendieta, que escucha las palabras de su hija, asiente. En la Querella Argentina hay 82 personas, de 270 (la mayoría mujeres), que se querellan por sus abuelas, bisabuelas, abuelos o bisabuelos.

 

LA NEGACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA

Ascensión Mendieta se emociona al recordar aquellos años. “Recuerdo unos momentos muy amargos. A mi padre en el pueblo la gente le quería. Pero alguno lo denunció aunque todos sabían que él nunca había hecho nada. Tengo ganas de ir a Sacedón a ver si hay algún testigo y preguntar a los sobrevivientes y sus descendientes: Pero, ¿qué conciencia tiene usted? ¿Qué hizo mi padre? Junto a él, el 16 de noviembre de 1939, 17 hombres fueron asesinados y arrojados en una fosa. Y nosotras somos las únicas que hemos hecho algo, ¡las únicas! ¡Y eso que han dejado a muchos hijos!".
 

En los últimos meses de la guerra, Amadeo Mendieta fue convocado para ir al frente. Por esa razón, asegura su nieta, Chon Vargas, “regresa sin tener las manos manchadas de sangre”. Mi abuelo no mató a nadie. ¡A nadie! Y lo sabían. Fue una represalia”.

 

- ¿Quién era tu abuelo?

- Un carnicero afiliado a la UGT, de la que era presidente en el ayuntamiento de Sacedón. ¿Sabes? Tuvo que cerrar la carnicería porque se la boicotearon... por ser de izquierdas, democrático y republicano. Cuando vienen a por él se llevan a 29 ciudadanos del pueblo de Sacedón, a todos los fusilan. Mi abuelo y otros 17 hombres son enterrados en la fosa común de Guadalajara.

 
- ¿Qué supuso para tu familia?

- Mi madre tenía 12 años cuando lo asesinan. Mi abuela tuvo que sacar adelante a siete hijos y recurrir al estraperlo para sobrevivir. Por ello, es detenida en Segovia por la Guardia Civil y le obligan a pagar 3.000 pesetas de multa. Pasó tres meses en la cárcel bajo el delito de vender harina y hogazas de pan. Ella, mi madre, recuerda como si fuera hoy cuando va con su hermano a visitar a su madre a la cárcel, no podía entrar pero vio la figura de su madre... le habían rapado la cabeza.

 

 

maria ibarra y timeoteo mendieta

María Ibarra y Timoteo Mendieta, padres de Ascensión,  el día de su boda

 

Ascensión Mendieta permanece quieta en el sillón, reposada. “¿Sabes qué? Al principio no nos dejaban entrar al cementerio en dónde está enterrado mi padre. Yo iba con el ramo de flores y no podía entrar, no me dejaban. Fue con Felipe González cuando nos permitieron entrar. ¿Y ahora? El ayuntamiento está sacando a gente de las fosas para hacer más nichos, para hacer negocio, ¿pero a mi padre? ¡Nada! ¡No les interesa!”.

 

Una de las pregunta que más se hace Ascensión a lo largo de la entrevista gira alrededor del cuerpo de su padre. “¿Cómo habrá caído? Cómo lo habrán puesto, boca arriba, boca abajo...”. Se acaricia las manos y dice: “Mi hermana, que ya se ha muerto hace dos años, le escribió un poema a mi padre, lo recito allá donde voy. Ella no pudo desenterrar la verdad. Yo, quiero morirme en paz, con esta cuestión de mi padre resuelta”.

 
“LA DEMOCRACIA NO ES PONER UNA CONSTITUCIÓN Y PODER VOTAR”

- Chon, ¿alguien ha dado cuenta por estas acciones?

- Es España es imposible pedir justicia. No ha habido verdad ni reparación sino todo lo contrario, España aprobó la Ley de Amnistía de 1977. Y esta ley es ilegal, los delitos de lesa humanidad no prescriben. ¿Cómo puedes acordar que prescriben unos delitos que son imprescriptibles? La democracia no es poner una Constitución ni poder y poder votar, que es lo único que ha habido en España. Esto es lo que logró la Transición.

 

- La España de hoy es esa que ignora y esconde las víctimas de la República, a las que ni siquiera les reconoce el derecho internacional. ¡Es terrorismo de Estado! ¿Cómo una se puede reconciliar así? ¿En qué lado se pone la Iglesia? Y me refiero a la cúpula eclesiástica, no oigo que se pronuncien por los parados o desahuciados y todos los abusos que hay hacia el pueblo. Eso sí, se posicionan por el derecho al aborto o el matrimonio, en contra de los derechos fundamentales.

 

- En cambio el Estado sí reconoce a víctimas de terrorismo...

- ¡El de ETA! ¿Pero y las víctimas del franquismo? ¿Las víctimas de terrorismo de Estado? El gobierno parece catalogar entre víctimas de primera y de segunda. Si ellos tienen ese reconocimiento, si ellos ocupan noticias y tienen la atención del Estado, dime, ¿por qué nosotros no? ¿Por qué?

- Para nosotras es fundamental declarar en la Querella Argentina. Y es fantástico poder hacerlo en un país hermano, con el que compartimos el mismo idioma y lazos de nuestra historia común. A Europa le ha importado un carajo lo que ha pasado en España. Mucha Unión Europa... y total, ¿para qué? Nunca se han hecho unos juicios de Núremberg que investigaran los crímenes franquistas.

Europa tuvo miedo de que la II República comenzase a ser ejemplo de democracia, de que se le llenasen los países de rojos. Vio cómo nos mataron y no hizo nada. Y ahora, tampoco. ¿Los responsables de los asesinatos fascistas qué? ¿Dónde está la Europa del premio Nobel de la Paz?

 

- ¿Cómo ves a la sociedad española?

- La que no duerme está en la calle. Yo he denunciado la privatización del sistema sanitario en Madrid. ¡Nos quieren quitar la sanidad, la educación, no podemos quedarnos paralizados! No sé los demás, yo sé donde estoy y cómo vivo. Lucho por nuestros derechos.

- Seguimos arrastrando la sombra del franquismo en la actualidad. El sistema es poderoso y ha conseguido adormilar a la sociedad española, es tal el adoctrinamiento que ha conseguido que muchas personas, ante los golpes miren para otro lado. Por eso, mientras tenga un halo de vida -por naturaleza soy peleona-: ¡voy a luchar! Tanto yo como mi hermana somos abogadas, una en el campo laboral y otra en el de extranjería... soy consciente de que el día es más penoso de lo que nos quieren imponer. Peleo con alegría... pero peleo.

 

Ascensión Mendieta no pierde sus esperanzas a los 88 años. Sonríe antes de que nos despidamos y nos repite, casi implorando: “No sabemos hija lo qué pasará así que qué te voy a contar. No lo hemos podido enterrar... nos lo han metido en la fosa, sin avisar, sin permiso, sin nada, nos lo han robado. Y nadie nos ha ayudado ni a nosotras ni a mi madre que, cuando bajó a Guadalajara ya lo habían fusilado. Lo único que pudo recoger fue una lata en dónde guardaba la comida... y él dejó fotografías. Con qué pena debió irse sabiendo que dejaba a siete hijos... Y la mía, mi pena, es morirme sin tener un hueso suyo después de todo lo que hemos luchado. A ver si llega la justicia".

 

 

chon vargas feminicidio.net

Chon Vargas señala a su madre en algunas de las fotos familiares colgadas en la pared

 

 

Artículos relacionados

Añadir nuevo comentario

Geo Feminicidio