Suscribirse a Sindicar
El Salvador: Feminicidio se reduce un 50% en 2012 pero aún es pandemia

En 11 meses se han cometido 290 feminicidios mientras que en 2011 se produjeron 630. Las mujeres son víctimas mortales en todos los ciclos de su vida, desde que nacen hasta adultas mayores, aunque entre los 10 y 39 años se producen los porcentajes más elevados de feminicidios

María Cruz Tornay -- Feminicidio.net -- 28/11/2012

El Salvador, San Salvador - La violencia contra las mujeres sigue siendo una pandemia en El Salvador y en tan sólo dos de sus catorce departamentos la tasa de feminicidios se sitúa por debajo de los diez asesinatos por cada 100.000 mujeres, cifra a partir de la que se determina la existencia de pandemia, según el criterio de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Hasta noviembre de 2012, 290 mujeres han muerto víctimas de la violencia machista, mientras que el año 2011 se produjeron 630 feminicidios.

DENUNCIAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO

A pesar de que las tasas convierten a la violencia contra las mujeres en una pandemia en El Salvador, los feminicidios de redujeron en un 50% respecto al año pasado, lo que en términos globales supone el primer descenso registrado en cuatro años. El informe “Estado y situación de la violencia contra las mujeres en El Salvador” presentado por el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (ISDEMU) revela que, a septiembre de 2012, fueron atendidos en este organismo 8.613 casos de mujeres que enfrentaron algún tipo de violencia.

El informe también recopila los datos de la Procuraduría General de la República (PGR) y la Policía Nacional Civil (PNC), que reportaron 7.656 y 4.187 casos de denuncias presentadas en 2011, respectivamente.

Entre enero de 2011 y junio de 2012 se cometieron 1.552 delitos contra la libertad sexual de las mujeres, de las que un 38% fueron violaciones. Según los datos de la PNC, el 40,30% de las violaciones denunciadas en 2011 se cometieron contra mujeres de entre 12 y 18 años.

El informe llama la atención sobre el número de denuncias presentadas, a pesar de la desconfianza que existe en las instituciones y de las situaciones traumáticas a las que se ven sometidas en muchos casos las mujeres que denuncian una violación. La revictimización y el estigma social desalientan a las víctimas de este tipo de agresiones que, en caso de embarazo, no pueden acceder a un aborto seguro y legal por la aplicación de una de las legislaciones más restrictivas del mundo que penaliza la interrupción del embarazo en cualquier supuesto.

Según datos del ISDEMU, las mujeres son víctimas de muertes violentas en todos los ciclos de su vida “desde que nacen hasta adultas mayores”, aunque es en los rangos de los 10 a los 19 y de los 20 a los 39 donde se dan los porcentajes más elevados de muertes debido a que en estos tramos de edad “coexisten condiciones comunes” como la entrada en la edad reproductiva y desarrollo de la sexualidad, la formación del núcleo familiar y la participación en espacios sociales.

IMPUNIDAD DE AGRESORES Y DESAPARICIÓN DE MUJERES

Las organizaciones de defensa de los derechos humanos alertan y denuncian las graves deficiencias que se cometen en la investigación criminal. Las negligencias que persisten en las distintas fases provocan la falta de confianza en las instituciones y errores procesales que facilitan la impunidad de los agresores. La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) de El Salvador alertó de la falta de diligencia en las investigaciones de las desapariciones de mujeres que se abren a las 72 horas de la denuncia. Entre los meses de enero y julio se identificaron 255 casos de desapariciones que, según la PDDH, acabaron en muchos casos en muertes que se podrían haber prevenido “si se les hubiera brindado la atención e importancia necesarias”.

Desde la PDDH se advierte que la violencia hacia las mujeres de El Salvador no se enmarca ni puede abordarse como parte del problema de la delincuencia común o la violencia social que sufre el país, sino por razones de género “que se evidencia, entre otras cosas, por el ensañamiento en sus cuerpos”, según el pronunciamiento del procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, Óscar Humberto Luna. La saña, crueldad y cosificación que se observa en los cuerpos de las víctimas delata el odio y la violencia con la que se cometen los asesinatos de mujeres en El Salvador.

La recomendación de separar distintos tipos de violencia machista coincide con los datos del informe realizado por la Misión Internacional de expertos y expertas en El Salvador en el que se hace referencia a estudios que revelan que la violencia ejercida por agresores procedentes de ámbitos profesionales es superior a la que se comete por pandilleros. Una realidad que, según la misión internacional, “da una idea de la institucionalización de la violencia contra las mujeres en el país, y el favorecimiento a una clase social de agresores con poder económico, político, religioso y social”.

Países: 

Artículos relacionados

Añadir nuevo comentario

Geo Feminicidio